domingo, 31 de mayo de 2020

Por fin mostraron las cartas


Desde la semana pasada se debate en Reconquista la iniciativa del intendente Enrique Vallejos (PJ) de entregar la gestión de la facturación del nuevo Hospital Central a la Asociación Gremial Médica. La entidad representa a los dueños de clínicas y sanatorios de la ciudad. Se trata de una tercerización que pone en manos privadas un área estratégica del principal efector del sistema de salud pública del noreste santafesino. Omar Perotti ensaya una vuelta al modelo de gestión menemista de los hospitales públicos.



La gestión de Omar Perotti, a través del intendente de Reconquista, resolvió tercerizar en los dueños de las clínicas y sanatorios locales la gestión de facturación del nuevo hospital público de la ciudad.

Esta decisión significa un grave retroceso en políticas de salud. Implica la mercantilización del servicio para favorecer intereses de los empresarios del sector. De esta manera , se reinicia el circulo perverso de derivaciones al hospital para que la facturación sea captada por intermediarios.

Con esta medida, la búsqueda de recaudación se reinstala como objetivo de los hospitales santafesinos.

En el caso de Reconquista, se trata de una prueba marginal, que si logra pasar sin resistencia, se extenderá como regla al conjunto del sistema. Lo mismos actores (y sus discípulos) que ejecutaron estas políticas hicieron en los '90, lo están repitiendo ahora a la vista de todos.

Así lo explica la maniobra el intendente Enrique Vallejos, desempolvando los argumentos  menemistas de la ineficiencia pública y la mayor capacidad privada.


Pese a las implicancias de la maniobra hasta ahora no aparecen voces disidentes, salvo la seccional local de UPCN, que alertó sobre las consecuencias de esta tercerización. Alejandro Firpo, explica que con esta maniobra el sector privado se mete de a poco dentro del hospital.


Esta historia ya es conocida. El Estado invierte, la dirigencia privatizadora desprestigia lo público y ofrece como superación un operador privado. 

Repitiendo este esquema, en Reconquista los dueños de las clínicas y sanatorios manejaran la facturación del mayor hospital público del noreste santafesino.
Así tendrán un fuerte incentivo para derivar sus pacientes al sector público, usar sus mejores instalaciones y asegurarse el cobro a las obras sociales en nombre del Estado.

Es llamativo como el PJ de Reconquista se indigna por la propuesta de llamar Hermes Binner al nuevo hospital de la ciudad mientras prepara la entrega del efector a los dueños de clínicas y sanatorios.

El olvidado Jorge Massat no lo hubiera hecho mejor.

(*) Fotos de portada Reconquista SF


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