En la plaza Colón de la ciudad de Santa Fe se está desarrollando un conflicto que pone al descubierto la falta de transparencia y discrecionalidad del intendente Juan Pablo Poletti en la gestión del espacio público.
A través de sus redes sociales la Municipalidad informó que “trabaja en la renovación total de la histórica fuente de la zona céntrica y también realiza mejoras urbanas orientadas a la accesibilidad, el uso peatonal y la calidad del espacio público”.
La comunicación oficial agrega que la “obra se ejecuta a través de un Convenio Urbanístico, una herramienta prevista en el Reglamento de Ordenamiento Urbano que permite recuperar plusvalía urbana y transformarla en obra pública, promoviendo un desarrollo urbano más equitativo”.
Patrimoniom en riesgo
Apenas conocida la noticia, y con el obrador ya instalado en la plaza sobre calle Rivadavia, surgieron numerosas voces de rechazo a la pretensión municipal de destruir la hístórica fuente que contiene el mapa de la provincia en su piso. Arquitectos, historiadores, artistas y docentes se manifestaron en contra del proyecto oficial denunciando que se trata de una iniciativa inconsulta que desconoce las normas y las políticas establecedidas para la preservación del patrimonio urbano.
En efecto, la Ordenanza Nº 12.784 establece las “acciones de protección, preservación y tutela del patrimonio urbano arquitectónico de la ciudad de Santa Fe de la Vera Cruz con la finalidad de promover el derecho constitucional de patrimonio cultural para todas las personas”, con la aclaración expresa de que “las autoridades deben promover su preservación”.
Para este proposito se define el funcionamiento de la Comisión de Patrimonio Urbano Arquitectónico, se fijan distintas modalidades de preservación y se organiza un catalogo de bienes del patrimonio urbano arquitectónico de la ciudad. Para su realización se tomó como base el inventario realizado por la UNL y el Colegio de Arquitectos en 1993 con la coordinacion de José María Reinante. Este documento tiene relevada a la Plaza Colón en la ficha 167.
Sin embargo, al momento de confeccionar el catálogo de la Ordenanza N° 12.784, la plaza Colón y otros espacios públicos de la ciudad, por razones que hasta el momento se deconocen, no fueron incorporados al listado de bienes protegidos.
De todas maneras, por el valor arquitectónico y cultural de la plaza Colón, el intendente tenía la obligación de consultar a la Comisión de Patrimonio Urbano Arquitectónico sobre la obra acordada con la empresa Sofia. Hasta donde sabemos esa consulta no se realizó.
Por ello, las acciones de la gestión Poletti a favor de la subasta de terrenos ferroviarios, la reivindicación del negociado de la plaza Alberdi, y la concesión amañada en Costanera y Boneo, son señales preocupantes sobre la vocación municipal de habilitar el espacio público de la ciudad para los negocios del “circulo rojo” local.
Desvío de recursos de la obra pública
Desde 2011 existe un procedimiento para recuperar una porción de las las mayores ganancias (plusvalía urbana) del sector inmobiliario generadas por acciones ajenas al propietario, ya sea a través de inversiones en infraestructura, de procesos de calificación urbana o de decisiones de regulación del uso del suelo urbano.
Esto quedó plasmado en un capítulo especial de la Ordenanza N° 11.748 del Regimen de Ordenamiento Urbano donde se define que la “recuperación de plusvalías es un mecanismo por el cual el total o una parte del incremento en el valor del suelo urbano, producto de la inversión social, es recuperado por el sector público para ser colectivizado en el marco de un proceso de desarrollo urbano orientado hacia la equidad social y territorial.”
El instrumento para efectuar esta recuperación son los “convenios urbanísticos” acordados entre la Municipalidad y los propietarios, luego de que el Concejo Municipal autoriza una “excepción” a las normas constructivas que permite un mayor aprovechamiento económico de las parcelas.
En el caso de la plaza Colón, la obra de remodelación surge de un “convenio urbanístico” entre la Municipalidad y la empresa de desarrollos inmobliarios Sofia a raíz de la autorización otorgada para agregar 3 pisos adicionales y nuevas cocheras a las torres de lujo que construye en la esquina de Rivadavía y La Rioja.
La superficie autorizada por fuera de las normas de 1.683 metros cuadrados, que a valores de mercado con una ponderación conservadora superan los $3.000 millones. En compensación, la empresa realizará la remodelación de la plaza con un presupuesto de $377 millones.
Pero estamos frente a un engaño. La Ordenanza N° 11.748 establece que los recursos de la "plusvalia urbana" recuperados mediante un “convenio urbanistico” deben colectivizarse en el marco de un proceso de desarrollo urbano con equilibrio social y territorial.
Sin embargo, las obras acordadas por el intendente Poletti en la plaza Colón (con aval del Concejo Municipal) terminarán dandole mayor valor al inmueble que solicita la excepción. Un negocio redondo para la empresa Sofia y un manotazo silencioso que le quita recursos a otros sectores de la ciudad que esperan intervenciones de obra publica de la municipalidad.
Estamos frente a una maniobra donde los beneficios de la "compensacion" acordada por los permisos especiales concedidos quedan en el mismo sector de la ciudad.
Este decisionismo de los negocios que termina favoreciendo a los mismos de siempre no le sirve a la ciudad de Santa Fe. El convenio urbanistico con la constructora Sofia tiene que ser revisado y la compensación de $377 millones debe aplicarse a un nuevo proyecto ubicado en otro punto de la ciudad luego de un proceso de consulta y participación.
compensaciones de parte de los desarrolladores inmobiliarios que reciben excepciones a las normas de construcción, y de ese modo, logran mejorar la rentabilidad de sus emprendimientos.



.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario